Quod nullus homo faciat currale

arbol-del-conocimientoSuele ser habitual que cuando estoy preparando un post sobre un tema concreto suceda algo, una conversación, un artículo, una noticia o, como en este caso, una entrada en otro blog que me desvía de mi intención original y me hace escribir sobre el asunto en cuestión de manera totalmente impulsiva.

Así, hoy leía un post que me ha hecho abordar un asunto diferente al que tenía en mente -en realidad fue hace dos días pero no he podido terminar esta entrada hasta ahora, y tampoco un post sino hasta tres y  subiendo: 1, 2 y 3. La entrada en cuestión, presenta perspectivas francamente negativas para la economía global en general y la española en particular, aunque se anuncia como la antesala al alumbramiento de una supuesta nueva era, basada en un concepto tan sugerente como difuso como el de la era del conocimiento. Como si el conocimiento no hubiera estado presente en la vida del hombre desde que pasamos del homo erectus al homo -precisamente- sapiens.

Mi postura en este tema es crítica, ya que no encuentro sino vaguedades sin un fundamento razonado -al menos de manera explícita- como respuesta a un problema que el autor –Marc Vidal– sí que plantea de manera bastante concreta y habiéndose tomado la molestia de argumentarlo.

Pero más adelante volveré sobre este tema, antes explicaré que es lo que me ha llamado tanto la atención como para hacerme que me remueva en mi sillón y me ponga a escribir esta entrada -aunque luego vaya por otros derroteros. Porque lo cierto es que, más que el artículo en cuestión, lo que me ha dejado anonadado -KO, según me tuiteaba Dioni– han sido los comentarios, que se contaban por más de 100 en apenas un día.

Ya sé que no está bien criticar a otros blogs y, mucho menos a los lectores-comentaristas -que para el dueño de un blog debe ser algo parecido a que se metan con tu familia-, pero confieso que no sé si estoy más preocupado porque el panorama que el autor pinta tenga una cierta probabilidad de ocurrir -que aunque sea baja, los cisnes negros existen– o porque haya gente que realmente piensa lo que han llegado a escribir, como recomendar acumular latas de atún y bidones de agua, pensarse venderlo todo e irse a vivir al campo de manera autosuficiente -parece que Argentina o Uruguay son las opciones más demandadas-, o que hay aviones fumigando el cielo con estelas de bario, aluminio y no sé qué más para ir envenenando poco a poco a la población.

Porque tal y como tuiteaba esta noche -por la de unos días antes de publicar esta entrada-, parece que más de uno ha puesto su programa de P2P favorito a funcionar y se descargado y visto una tras otra todas las pelis de Mad Max, seguidas de la colección completa de las de catástrofes naturales, desastres de guerra y hasta de invasiones extraterrestres, alternándolas con las de grandes conspiraciones secretas para dominar el mundo y terminando con el acto final de “El tiempo en sus manos” (aka “La máquina del tiempo” en el remake de 2002) o bien quizás la escena de la Estatua de la Libertad enterrada en la arena del Planeta de los Simios.

En fin, con todos mis respetos, sería para tomárselo a broma sino fuera porque el escenario que plantea Marc Vidal da para pensar en serio y analizar uno a uno sus argumentos -algunos sólidos y otros no tanto. Hay quien incluso en los comentarios le achaca intenciones concretas para vender más del producto de su empresa recién creada. Yo no juzgaría sus intenciones, sencilla y llanamente porque no creo que haya nadie más que las conozca que él mismo y, en cualquier caso, porque no me parece que sean esas.

Pero volviendo a eso de “la era del conocimiento“, que me parece un tema mucho más interesante que hacer acopio de laterío, me gustaría ver si realmente hay algo de sustancia en él o no es más que un lema dospuntocerista más.

No estoy pidiendo iniciar una disquisición epistemológica ni mucho menos, pues ya hay y ha habido unos cuantos filósofos profesionales que se han dedicado por entero a tratar de averiguar algo sobre el conocimiento humano -por cierto, ¿qué otro conocimiento puede existir que no sea el humano?- como para abrir ese melón en este humilde blog. Pero sí que quisiera ver un poco más de concreción al respecto, porque como comentaba más arriba, el conocimiento, no es que sea algo nuevo para nuestra especie.

A este respecto, y muy al hilo de lo del cambio sistémico, de nuevos paradigmas, de que a la sociedad del mañana no la va a reconocer ni la madre que la parió, etc. siempre me ha gustado el siguiente experimento mental de Karl Popper que propone en La sociedad abierta y sus enemigos (el subrayado aparece en el original):

Imaginemos que nuestro sistema económico, incluyendo toda la maquinaria y todas las organizaciones sociales fuera un día totalmente destruido, pero que el conocimiento técnico y científico se conservase intacto. En este caso no cuesta concebir la posibilidad de una rápida reconstrucción a breve plazo (a una escala más pequeña y no sin grandes hambres). Pero imaginemos ahora que desapareciese todo conocimiento de estas cuestiones, conservándose en cambio las cosas materiales. El caso sería semejante al de una tribu salvaje que ocupara de pronto un país altamente industrializado, abandonado por sus habitantes. No cuesta comprender que esto llevaría a la desaparición completa de todas las reliquias materiales de la civilización.

Karl R. Popper
La sociedad abierta y sus enemigos

Esto fue escrito en algún momento entre 1934 y 1943. Poco después, en la misma era convulsa, fue cuando Hayek -ya sabéis que no puedo escribir un post sin citar a Hayek ;-)- publicó su artículo El uso del conocimiento en la sociedad, donde aparte de negar la posibilidad de establecer un orden económico racional de la mano de la planificación centralizada -algo que, aclaro, no es objeto de esta entrada ni que parezca defender Marc- ilustra de manera muy clara cómo el conocimiento es consustancial a nuestra sociedad desde que abandonamos el trueque  y adoptamos el sistema de precios. Por lo que no, no parece que esto de la sociedad basada en el conocimiento sea algo nuevo, ¿no?

O a lo mejor se trata de otro tipo de conocimiento, un conocimiento aún desconocido, una nueva Ilustración. Pero no me queda claro y me gustaría saber si se sustancia en alguna cosa concreta o es otro bonito eslogan sustentado por no menos atractivas metáforas.

P.D.

No puedo terminar sin reconocer un cierto sentimiento de culpabilidad por la crítica, que espero sea tomada de buena fe -al menos en lo que a la referencia del conocimiento se refiere. Quizás sea por mi personalidad intp que aserciones tan poco precisas me incomoden, y por eso me gusta pinchar un poco y ver si podemos concretar algo más cuando utilizamos determinados conceptos. Mi intención original era evitar correr el riesgo de ofender y no mencionar expresamente el blog de Marc, pero he llegado a la conclusión de que era doblemente injusto. Injusto con vosotros, sufridos lectores, a los que os oscurecería más allá de mi recargado estilo el mensaje a transmitir. E injusto con Marc, a quien le estaría negando una remotamente probable réplica -pero los cisnes negros existen ;-)- y además, le estaría privando del crédito por la inspiración que me ha prestado su siempre interesante blog.

Nota sobre el título: El título del post está extraido unos escritos de Alfonso XI de 1218 en relación con el Fuero de Salamanca: “defendo quod nullus homo faciat currale uel capitulum sine alcaldibus uel sine iuratis uel sine Septuaginta“. Bien es cierto que aquí la palabra currale, antecesora latina de la española “corral”, se refiere a otra cosa diferente (reunión judicial de los alcaldes en viernes), pero no me negaréis una curiosa relación entre el  currale del corralito de Marc Vidal, y el currale de las reuniones de los ministros de los viernes… Una traducción más o menos libre del título, sería “que nadie haga el corralito”.

Nota sobre la imagen usada: La imagen del “Árbol del conocimiento” está extraida de la web de Educima. El enlace original aquí.

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  • Lana caprina rixari - . Etiquetas: Alexis de Tocqueville, Friedrich Hayek, Karl Popper, opinión pública, política

8 thoughts on “Quod nullus homo faciat currale

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Es interesantísimo el tema, me has dejado para todo el día siguiendo referencias. Gracias!

    Sólo un comentario de color: adoro mi país (a veces), pero esas personas que quieren juntar latas de atún y venir a la Argentina van a ir de Guatemala a Guatepeor.

  3. Andrés, gracias a ti por el comentario. Sólo espero que no te desanimes mucho :-) . Lamentablemente, no conozco Argentina aún (espero poder ir algún día, cuando mis hijos me dejen viajar), pero sí a unos cuantos compatriotas tuyos y sigo en cierto modo la evolución de tu país.

    Jose M., miraré el enlace que me mandas y trataré de conseguir el libro de Juan Urrutia, pues tengo verdadero interés en conocer qué hay detrás de eso de la sociedad del conocimiento y si realmente hay algo nuevo.

    De entrada, ya he comentado por aquí que no creo que el capitalismo, como sistema de organización de la sociedad basado en la división del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción, esté caduco. Por más que lo pienso no logro ver un sistema alternativo que no termine en el totalitarismo y la merma de las libertades.

    Ahora bien, es cierto que hay elementos que cambian y cambiarán. Es evidente que el sistema financiero, y los modelos de negocio asociados al mismo, habrán de cambiar si no es que están cambiando ya. El negocio de la banca de inversión desaparecerá o se transformará radicalmente como cambió el modelo de las grandes corporaciones multinacionales con un portfolio diversificado de negocios de los 70’s y 80’s, como está cambiando el negocio multimedia en la actualidad.

    Por eso quisiera ver más concreción en las promesas de un “nuevo capitalismo”, porque sinceramente, que “en el capitalismo que viene la única manera de mantener ventaja sobre los competidores es siendo dinámicos, innovando continuamente” no me parece que se aleje sustancialmente del capitalismo que supuestamente dejamos.

    Otra cosa es que puntualmente, y en este país nuestro, nos hayamos olvidado de la búsqueda la competitividad vía la innovación porque el dinero caía prácticamente del cielo de la mano de la burbuja inmobiliaria.

    Hasta que ha dejado de caer y literalmente nos ha pillado “en pelotas”.

    En cualquier caso, muchas gracias por el apunte. Me lo miro.

    Un abrazo,
    Antonio.

  4. Todavía no he leído el libro, que va de “disipación de rentas”, pero Juan acaba de publicar una entrada que termina hablando de la reinvención de los sindicatos y de «explorar nuevas formas de agruparse para trabajar como empresarios».

    El conocimiento para ello ya no exclusivo de las sagas familiares de empresarios, ni de las Escuelas de Negocio por las que hemos pasado algunos, ¿no?

  5. Hola Antonio,

    Yo estaba buscando documentos que comparasen Perez Lopez (y su Teoría de la acción humana en las organizaciones) y Ludwig von Mises (el gran Human Action), cuando encontré tu blog.

    Yo tengo un poco de conocimiento de PL, pero antes de empezar a leer algún de sus libros, gustaria de saber si puedo esperar una obra free-market-friendly o algo más contestatário. Puedes ayudarme en esto? Gracias!

    Un saludo,
    António

  6. Hola António,

    La verdad, no sé qué decirte. Desde luego no diría que Pérez López es contestatario, aunque es verdad que su obra tiene poco que ver con el relativismo moral que la corrección política parece tratar de imponer. Además, explica muy claramente los tres motivos de la acción, con un modelo bastante innovador en lo que a teorías de la motivación humana se refiere y que se aleja del materialismo puro, sobre todo por la aportación de los motivos trascendentes.

    En tanto en cuando defiende la libertad+responsabilidad, podría decirse que es market friendly, dado que cualquier apuesta por delegar nuestra propia responsabilidad en un tercero -el estado, por ejemplo- sería visto como una abdicación.

    Ahora bien, su trabajo se enmarca en la acción humana en las organizaciones, es por lo tanto a nivel muy micro. Aún no me he atrevido con las 1,000 y pico páginas de la Acción Humana de Mises. Voy consultando capítulos concretos y siempre de la parte de mercado, por lo que no sabría que decirte de los primeros, que es donde aborda la acción humana. Me temo que lo hace en términos puramente económicos y de utilidades, y por lo tanto desde el punto de vista de los motivos extrínsecos de Pérez López. Pero como no lo he leído sino que lo he ojeado, no puedo afirmar esto.

    En cualquier caso, me parece muy sugerente tu comparación.

    En fin, no sé si al final te he ayudado algo o no … 😕

    Un saludo,
    Antonio.

  7. Hola António,

    Perdona contestarte tan tarde, tuve que terminar mi MBA y buscar trabajo – proceso que aún sigue :)

    Pues, pienso que tienes razón, es dificil compatibilizar el micro y el macro – un reto que Adam Smith ha intentado, pena que no tenga conseguido, el mundo podría ser diferente.

    Lo que más me incomodaba en las clases es que sistematicamente no se complementava las motivaciones extrinsecas (apresentadas como superiores, y estoy de acuerdo – en terminos de realizacion personal) con la funcion fundamental del interés propio en la organización social y economica de la sociedad.

    Algunas veces pensaba que oía de profesores con un impecable curriculum teologico posiciones de caracter prudencial nada coerentes con los principios de la escuela… :)

    Un saludo!

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